
El otro día me metí en el blog de Ulises y me pareció tan idílico su fin de semana de cascadas y paisaje de ensueño , que planeamos hacer una ruta para este domingo. El lugar elegido era la cascada de Gujuli en Álava. El día salió caluroso para no variar, pero aún así quisimos ir. El problema fué que decidimos hacer una paradita en Vitoria para tomar algo, y la paradita se alargó más de lo debido: que si mira este mercadillo, que si una cañita ahora estaría bien... al final acabamos de pintxos por la ciudad y con un pedo sideral. Vamos, que cuando nos quisimos acordar de nuestro propósito inicial de ir a la cascada eran ya las cinco de la tarde. Pero no desistimos. El problema vino cuando al salir de Vitoria el gps no funcionaba, el mapa de carreteras no marcaba Gujuli y la peña que nos encontramos nos mandaba cada una a una punta diferente. Al final optamos por pasar de la cascadita e irnos a tomar un cafecito a un pueblo de esos con encanto , por lo que acabamos en Briones. En definitiva, cambiamos totalmente de planes, pero nos lo pasamos pipa. Al fin y al cabo lo importante es hacer lo que a uno le apetezca .
