
Hoy me tocaba revisión del dermatólogo. La verdad es que debería haber ido hace mucho tiempo, pero la última vez que fui, me tocó la más subnormal de la plantilla que me dijo que mis pecas eran horribles y que me estaban saliendo unas manchas típicas de los viejos . Así que después de lanzarle cuatro dardos envenenados opté por no volver.
Esta vez me ha tocado una dermatóloga muy maja, pero debido a mi cantidad de pecas y a mi color de piel, me ha prohibido tomar el sol. Tengo que llevar un factor 50 todo el año. Qué bajón me ha dado. Y yo que este año pensaba ponerme morena. Ya lo estaba consiguiendo y ahora... Pues nada habrá que olvidarse. Sólo me queda el consuelo de que no me saldrán arrugas tan temprano ( o eso espero ) y tirar del auto-bronceador. Seré eternamente la representante de la leche.
